La inteligencia artificial generativa está transformando la creación de contenidos en sectores como la música, el cine, la televisión o las artes escénicas. Sin embargo, el uso de tecnologías capaces de recrear la imagen o la voz de una persona plantea importantes desafíos legales relacionados con los derechos fundamentales, el consentimiento y las condiciones laborales de los artistas.
En este contexto, el Ministerio de Trabajo y Economía Social ha abierto una consulta pública previa para elaborar un anteproyecto de ley orgánica que regule el uso de la inteligencia artificial generativa en la relación laboral especial de las personas artistas y del personal técnico o auxiliar. El plazo para presentar aportaciones permanecerá abierto hasta el 14 de agosto de 2026.

Por qué se tramita como ley orgánica
El origen de esta iniciativa está en el Real Decreto 607/2026, de 22 de julio, que actualiza la relación laboral especial de los artistas (sustituyendo al RD 1435/1985). En los borradores de ese reglamento se incluía un artículo sobre IA generativa, pero el Consejo de Estado recomendó excluirlo del texto reglamentario: al afectar a derechos fundamentales —intimidad y protección de datos personales (art. 18 CE)—, esta materia requiere necesariamente rango de ley orgánica. De ahí que el artículo se retirase del RD final y se tramite ahora como norma independiente.
Qué implica esto para las asesorías: de momento no hay texto articulado, solo un documento de consulta previa. Es el momento de opinar sobre el enfoque, no de aplicar ninguna obligación todavía. Conviene seguir de cerca la tramitación, porque cuando exista anteproyecto sí condicionará contratos y convenios del sector artístico.
Qué contenidos regulará la futura norma
Según el documento de consulta, la ley se centrará en el uso de sistemas de IA generativa para crear contenidos a partir de la imagen o la voz de personas artistas, y se aplicará únicamente a quienes estén dentro del ámbito de la relación laboral especial artística (capítulo II del RD 607/2026) y sean titulares de derechos de propiedad intelectual sobre esos resultados.
Los ejes previstos son:
- Uso dentro del contrato: la IA generativa solo podrá emplearse en ejecución del objeto del contrato de trabajo, limitado a la obra concreta para la que se contrató.
- Réplicas digitales o contenidos reconocibles nuevos: cuando se permitan expresamente, se exigirán garantías adicionales reforzadas para la persona artista.
- Usos fuera de lo pactado: solo serán lícitos si existe acuerdo expreso y una remuneración diferenciada de la fijada en convenio colectivo o, en su defecto, en el contrato individual.
- Consentimiento previo obligatorio, vinculado al del Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento de Inteligencia Artificial).
- Papel reforzado de la negociación colectiva: los convenios deberán fijar criterios de uso adecuado de la IA, cómo se comunica al artista el tratamiento de sus datos personales y qué garantías y usos adicionales se permiten.
- Alineamiento con el Reglamento de IA europeo: transparencia, trazabilidad e identificación del contenido generado por IA, y protección frente a la suplantación.
- Comisión de seguimiento con representación sindical, empresarial y sectorial, sin coste presupuestario adicional.
La norma dejará expresamente fuera de su alcance la propiedad intelectual y la protección de datos como materias autónomas: se remitirá a la normativa ya existente en ambos ámbitos, limitándose a la vertiente estrictamente laboral.
Puntos a vigilar de cara a la negociación colectiva y contractual
- La exigencia de remuneración diferenciada para usos de IA no pactados obligará a revisar cláusulas contractuales y de convenio en el sector artístico, separando la retribución “ordinaria” de cualquier explotación mediante IA generativa.
- Conceptos clave como “réplica digital” u “objeto del contrato” no vienen definidos en la consulta; previsiblemente se concretarán en el texto articulado o quedarán en manos de la negociación colectiva.
- Las empresas del sector artístico y sus asesorías deberán anticipar, en los convenios y contratos que se firmen a partir de ahora, cláusulas específicas sobre uso de IA, consentimiento y remuneración diferenciada.
Próximos pasos
Al tratarse de una consulta pública previa, cualquier organización interesada puede remitir aportaciones a través del portal del Ministerio de Trabajo y Economía Social (sección “Participación pública en proyectos normativos”) hasta el 14 de agosto de 2026. A partir de ahí, el Ministerio elaborará el anteproyecto de ley orgánica, que continuará su tramitación parlamentaria antes de su eventual entrada en vigor.
Aunque la futura ley todavía no cuenta con un texto articulado, la consulta pública permite anticipar la dirección que tomará la regulación del uso de la inteligencia artificial generativa en el sector artístico. Empresas, asesorías y profesionales que trabajan con personas artistas deberían seguir de cerca su evolución, ya que la norma podría introducir nuevas obligaciones relacionadas con el consentimiento, la utilización de la imagen y la voz mediante IA y la redacción de contratos y convenios colectivos.





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