Las retenciones de IRPF son uno de los elementos con mayor impacto en la gestión laboral y en el salario neto de los trabajadores. En 2026, su correcta aplicación adquiere todavía más relevancia debido a los cambios normativos aprobados a finales de 2025, que afectan tanto a los tramos del impuesto como a la forma de calcular las nóminas. Tal y como detalla la Agencia Tributaria sobre las retenciones del IRPF, estas cantidades funcionan como pagos a cuenta del impuesto y deben ajustarse lo máximo posible a la situación real del contribuyente para evitar desviaciones en la declaración anual.
Para empresas, pymes y asesorías laborales, una mala aplicación de las retenciones no solo provoca regularizaciones posteriores, también puede derivar en sanciones y en una pérdida de confianza por parte de la plantilla.

¿Qué son las retenciones de IRPF y por qué cambian cada año?
Las retenciones de IRPF son importes que la empresa descuenta mensualmente en la nómina del trabajador e ingresa en Hacienda en su nombre. Estas cantidades se regularizan posteriormente en la declaración de la Renta, donde se determina si el contribuyente ha pagado de más o de menos.
Su actualización anual responde a varios factores:
- Cambios normativos, derivados de modificaciones legales o reglamentarias.
- Actualizaciones del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que obligan a ajustar mínimos exentos y reducciones.
- Evolución económica e inflación, que afectan al poder adquisitivo real.
- Decisiones de política fiscal, tanto a nivel estatal como autonómico.
En 2026, el legislador ha reforzado la progresividad del impuesto y la protección de las rentas más bajas, manteniendo al mismo tiempo la presión fiscal sobre los tramos más altos.
Cambios en las retenciones de IRPF para 2026
El ejercicio 2026 consolida una serie de ajustes que influyen directamente en el cálculo de las nóminas y en la retención aplicada a cada trabajador.
Nuevos tramos y tipos impositivos
La estructura de tramos del IRPF mantiene su diseño progresivo. Los tipos agregados, sumando el tramo estatal y el autonómico medio, se sitúan entre el 19 % para las rentas más bajas y hasta el 47 % o 50 % para las más elevadas, dependiendo de la comunidad autónoma de residencia.
Es importante recordar que el IRPF funciona por tramos. No todo el salario tributa al tipo máximo, solo la parte que supera cada umbral. Esto explica por qué un aumento salarial no siempre se traduce en un incremento proporcional del salario neto.
Además, en 2026 se refuerzan las reducciones aplicables a salarios cercanos al SMI, lo que en la práctica provoca retenciones nulas o muy reducidas en muchos casos.
Casos especiales: contratos temporales y jornada parcial
La normativa mantiene un tipo mínimo de retención del 2 % para contratos temporales con duración inferior al año. Este punto continúa siendo una de las principales fuentes de error en la gestión de nóminas, especialmente cuando se producen prórrogas sucesivas.
En los contratos a jornada parcial, la retención no depende del número de horas trabajadas, sino del salario anual estimado y de la situación personal y familiar del trabajador. Si la retribución anual es baja, la retención puede ser cero aunque el contrato no sea a jornada completa.
Cómo configurar las nóminas con las nuevas retenciones
Aplicar correctamente las retenciones de IRPF en 2026 requiere seguir un procedimiento riguroso:
- Calcular la retribución anual prevista, incluyendo salario fijo y variables.
- Restar las cotizaciones a la Seguridad Social, que son gasto deducible.
- Aplicar las reducciones por rendimientos del trabajo y el mínimo personal y familiar.
- Determinar el tipo de retención, conforme al algoritmo oficial.
- Regularizar el tipo, cuando cambian las circunstancias personales o salariales.
El modelo 145 es clave en este proceso. Una información incompleta o desactualizada suele provocar retenciones incorrectas que se corrigen más adelante con ajustes bruscos en la nómina o en la declaración de la Renta.
Para reducir errores y automatizar estos cálculos, muchas empresas confían en soluciones especializadas como TeamSystem Nominasol, que incorpora las tablas oficiales y los cambios normativos de forma automática desde el inicio del ejercicio.
Herramientas para gestionar nóminas actualizadas
La complejidad normativa de 2026 hace poco recomendable la gestión manual de las retenciones. Las herramientas de nóminas actualizadas permiten:
- Aplicar correctamente los tramos y porcentajes de IRPF.
- Gestionar regularizaciones sin cálculos manuales.
- Generar los modelos oficiales 111 y 190 sin incoherencias.
- Reducir riesgos ante inspecciones o requerimientos de Hacienda.
La automatización no solo ahorra tiempo, también mejora la fiabilidad de los datos y la trazabilidad de los cálculos.
H2: Servicios recomendados para pymes y asesorías laborales
Para pymes y despachos profesionales, contar con apoyo especializado es una ventaja clara. El Servicio Laboral Integral de TeamSystem permite externalizar la gestión laboral manteniendo el control y asegurando el cumplimiento normativo, algo especialmente relevante en ejercicios con cambios fiscales como el 2026.
Este enfoque combina software actualizado y soporte experto, lo que facilita anticiparse a errores y adaptarse con rapidez a cualquier novedad legislativa, como las recogidas en el Real Decreto-ley 16/2025 publicado en el BOE.
Las retenciones de IRPF 2026 consolidan un sistema más técnico y exigente, en el que la correcta aplicación en nóminas es esencial para evitar desviaciones fiscales. Los cambios en tramos, la protección de las rentas más bajas y la necesidad de regularizar cada situación personal obligan a empresas y asesorías a extremar la precisión.
Apostar por herramientas y servicios especializados no es solo una cuestión de eficiencia, también es una garantía de cumplimiento normativo y de tranquilidad para empleadores y trabajadores.





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