La declaración de criptomonedas en 2026 se consolida como una obligación fiscal plenamente integrada en el sistema tributario español. La aplicación efectiva de la Ley 11/2021, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, ha reforzado de forma notable la capacidad de control de la Agencia Tributaria sobre los activos digitales. En este contexto, cumplir correctamente con las obligaciones fiscales exige rigor contable, trazabilidad de las operaciones y una planificación adecuada desde el inicio del ejercicio.
Desde un punto de vista operativo, apoyarse en soluciones especializadas como TeamSystem Servicio Fiscal Integral permite a autónomos y pymes gestionar este escenario normativo con mayor seguridad y control.

¿Qué criptomonedas se deben declarar ante Hacienda?
La obligación de declarar criptomonedas no depende de la tecnología utilizada, sino de su capacidad económica y patrimonial. La normativa española considera monedas virtuales a las representaciones digitales de valor que pueden intercambiarse o almacenarse electrónicamente y que no están emitidas por un banco central.
Las criptomonedas de pago y reserva de valor, como Bitcoin o Litecoin, deben declararse tanto por su tenencia como por su transmisión. Su venta, permuta o uso como medio de pago genera una alteración patrimonial sujeta al IRPF o al Impuesto sobre Sociedades.
Los criptoactivos nativos de redes blockchain como, como Ethereum o Solana, también están sujetos a tributación. Cada permuta realizada en entornos DeFi constituye un hecho imponible independiente, lo que obliga a llevar un control detallado de todas las operaciones.
Las stablecoins (criptomoneda estable), pese a su aparente estabilidad, generan ganancias o pérdidas patrimoniales por la diferencia de cambio euro dólar. Este aspecto suele pasarse por alto y provoca errores frecuentes en la declaración.
Los NFT y coleccionables digitales deben declararse por su valor de mercado. Su compraventa genera ganancias patrimoniales, incluso cuando se trata de activos digitales únicos vinculados a proyectos artísticos o videojuegos.
Por último, los security tokens, al representar valores negociables tokenizados, reciben un tratamiento fiscal equiparable al de las acciones o participaciones tradicionales, con especial atención a su custodia.
Cambios fiscales relevantes para 2026
El ejercicio 2026 supone un punto de consolidación normativa en materia de fiscalidad cripto, tanto a nivel nacional como europeo.
Tras años de adaptación progresiva, la normativa alcanza un grado de madurez que reduce de forma significativa los márgenes de interpretación y refuerza la transparencia fiscal.
Obligaciones de los autónomos
Una vez traspuesta al ordenamiento español, la Directiva (UE) 2023/2226, conocida como DAC8, obliga a los proveedores de servicios de criptoactivos a comunicar automáticamente a las autoridades fiscales las operaciones realizadas por contribuyentes residentes en la Unión Europea. Tal y como establece la propia directiva, este intercambio incluye datos identificativos, saldos y volumen de operaciones, eliminando en la práctica el anonimato fiscal en plataformas centralizadas.
Además, el refuerzo de los sistemas de identificación y prevención del blanqueo de capitales limita el uso de cuentas no verificadas, lo que obliga a los autónomos a extremar el control sobre su operativa con criptomonedas.
Fiscalidad para pymes con activos digitales
Las pymes deben integrar los criptoactivos en su contabilidad según su finalidad económica. Cuando se adquieren para su venta habitual, se registran como existencias. Si se mantienen como inversión o reserva de valor, se clasifican como inmovilizado intangible.
El principio de prudencia contable impide reflejar revalorizaciones no realizadas, pero obliga a reconocer deterioros cuando el valor de mercado es inferior al coste de adquisición. Esta asimetría contable tiene un impacto directo en el resultado fiscal y en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.
Cómo hacer la declaración de criptomonedas correctamente
Para realizar una declaración de criptomonedas correcta, el primer paso es reconstruir el historial completo de operaciones aplicando el método FIFO de forma global. Todas las wallets y plataformas forman parte de un único conjunto patrimonial.
Las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de ventas y permutas deben declararse en el IRPF. Las comisiones de red y de los exchanges deben incluirse en el cálculo, ya que reducen la ganancia fiscal.
Los ingresos obtenidos mediante staking o lending se consideran rendimientos del capital mobiliario y se integran en la base del ahorro. En cambio, los airdrops suelen tributar como ganancias patrimoniales no derivadas de transmisión, integrándose en la base general.
Cuando el valor de las criptomonedas custodiadas en plataformas extranjeras supera los 50.000 euros, es obligatorio presentar el modelo 721, una declaración informativa con un régimen sancionador específico.
Errores comunes y sanciones por omisión
Uno de los errores más habituales es no declarar las permutas entre criptomonedas, creyendo que solo tributa la conversión a euros. Este criterio es incorrecto y genera deudas fiscales acumuladas.
Otro error frecuente es no declarar las pérdidas, lo que impide compensarlas en ejercicios futuros. También es incorrecto valorar los airdrops a cero euros, ya que deben declararse por su valor de mercado en el momento de recepción.
Las sanciones por incumplimiento de las obligaciones fiscales relacionadas con criptomonedas se regulan en los artículos 191 y siguientes de la Ley General Tributaria, aplicándose el régimen sancionador general en función de la conducta y del perjuicio económico causado.
Asesor fiscal recomendado para pymes y autónomos
La gestión fiscal de criptomonedas en 2026 exige un nivel de especialización elevado. El volumen de transacciones, la complejidad del cálculo FIFO y el endurecimiento del control fiscal hacen desaconsejable la autogestión.
Contar con soluciones profesionales integradas como TeamSystem Servicio Fiscal Integral permite centralizar la contabilidad, automatizar el tratamiento fiscal de los criptoactivos y adaptarse a los requerimientos de la Agencia Tributaria con mayor eficiencia y seguridad. La declaración de criptomonedas en 2026 se desarrolla en un entorno de transparencia fiscal total, donde la trazabilidad y el intercambio automático de información son la norma. Para autónomos y pymes, asumir esta realidad y apoyarse en herramientas y asesoramiento especializado resulta clave para cumplir con Hacienda y evitar contingencias fiscales relevantes.





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